Almería romana, musulmana, cristiana…, la historia de la ciudad de Almería es el reflejo mismo del universo mediterráneo. Puente entre Europa y Áfri­ca, durante siglos se han asentado en nuestro suelo pue­blos de muy diferentes culturas, pero con un elemento común: el Mar Mediterráneo. Su huella aún perdura en nuestras calles, plazas y monumentos más emblemáti­cos, entre los que destacan la Alcazaba, la segunda cons­trucción árabe más grande de España tras la Alhambra, o nuestra singular Catedral-fortaleza.

Pero Almería, al margen de un espléndido pasado, que estamos obligados a conservar y proteger, es hoy una ciudad cosmopolita, moderna y dinámica, que respon­de fielmente al impulso, la iniciativa y el progreso de una provincia en continuo desarrollo.

Su gastronomía, cultura, riqueza de tradiciones, res­peto al medio ambiente, luminosidad y serenidad, en una conjunción de calma y ánimo, ofrecen al visitante un sin­fín de sensaciones que difícilmente podrá olvidar. Alme­ría abre ante sí un amplio abanico de posibilidades para disfrutarla en toda su intensidad. A través de las visitas guiadas y teatralizadas se puede conocer cada rincón de la ciudad; en los refugios de la Guerra Civil reviviremos la angustia de nuestro pasado más reciente; con la falu-ca Almariya volveremos a nuestros orígenes comercia­les y marítimos; en el Parque Natural marítimo-terres-tre de Cabo de Gata-Níjar, catalogado por la UNESCO como Reserva de la Biosfera, podemos alejarnos del mun­danal ruido y perdernos en sus acantilados, pequeñas calas, extensas playas y arrecifes, para luego degustar la pesca del día en el barrio pesquero de San Miguel de Cabo de Gata; y en El Toyo repondremos fuerzas en una urbanización turístico residencial de última generación. Y si lo que le gusta es hacer ejercicio, en Almería dispo­nemos de un magnífico litoral para disfrutar de los depor­tes náuticos y unas instalaciones modernas y modélicas, herencia de la celebración de los XV Juegos Mediterrá­neos, para practicar cualquier deporte.

Pero Almería es mucho más: es turismo de congresos, es pasión en Semana Santa, es Feria en honor a la Vir­gen del Mar, es cine, es hospitalidad, es sol y sal… Tene­mos tanto que ofrecer que, más allá de lo que yo les pue­da contar en estas líneas, lo mejor es que vengan a cono­cerla y comprueben personalmente la realidad de mis palabras porque Almería es una ciudad para verla y vivir­la de cerca. Como alcalde, les invito a visitarnos y a impregnarse con nosotros del espíritu mediterráneo que recorre cada esquina de nuestra ciudad.