Granada es la deseada meta de millones de viajeros que cada año llegan hasta ella con la intención de cono­cer la ciudad que fuera capital del último reino islá­mico en occidente, última herencia de una de las más brillantes civilizaciones que ha enriquecido la histo­ria de nuestro país. Fruto de ese excepcional periodo histórico, en Granada quedó para asombro de gene­raciones posteriores, la alhambra incomparable mara­villa del arte hispano musulmán.

Otra buena razón sería su histórico barrio del Albai-cín, Patrimonio de la Humanidad, lugar de infinitas sorpresas y rincones de mágico encanto, o el enigmá­tico Sacromonte que une belleza natural y tradiciones flamencas con la historia de la etnia gitana que tanto bueno ha aportado a las tradiciones del folklore de nuestra ciudad. Y que decir de su casi inolvidable patri­monio monumental que prácticamente abarca todos los estilos que en el mundo ha sido y que asombra por su variedad y su increíble valor artístico. Granada ena­mora , por ser una ciudad ideal para celebraciones de congresos y convenciones de toda índole, gracias a sus palacio y a su excelente competitividad planta hotele­ra, animado ambiente estudiantil, por el prestigio de su imperial Universidad y por su acogedora hospita­lidad de los granadinos, acostumbrados desde hace siglos a compartir su ciudad con los foráneos que la visitan. Sentirás el flechazo, porque no hay mejor lugar donde disfrutar del ocio y del deporte, la gastronomía, nuestra cultura de la tapa, la vida nocturna, los pase­os…en definitiva ‘respirar Granada’. Los amantes de las tradiciones verán colmadas sus expectativas dis­frutando de nuestra Semana Santa, nuestra Feria ó la Fiesta de la Cruz, cuya recuperada autenticidad la ha dado aún más fama en toda España.Sin duda, Grana­da está de moda, Granada, vive en la actualidad un momento histórico de impulso y de promoción, desde el Ayuntamiento se trabaja de forma decidida y cons­tante para mejorar las condiciones de vida de su habi­tantes y de los que cada día nos visitan, con proyectos y actuaciones que potencian el embellecimiento y la modernización de nuestra ciudad y, a su vez, sintién­donos herederos del enorme legado histórico y cultu­ral de Granada y corresponsables de su conservación y puesta en valor.

Os invito a perderos por las calles, plazas y rinco­nes de nuestra ciudad y a disfrutar de su luz, sus aro­mas, sus colores y su ambiente….. os invito a que des­cubráis por vosotros mismos por qué aquel poeta lle­gado a Granada, se enamoró como otros tantos de esta ciudad, y pronunció aquel pequeño verso que hoy en día está grabado en piedra al pie de la torre de la Vela y que quedó para la eternidad: «Dale lismona mujer, que no hay en la vida nada, como la pena de ser, ciego en Granada».