Huelva se asienta en uno de los enclaves natu­rales más bellos de Andalucía, entre marismas y cabezos, y se presenta ante el viajero como una ciudad coqueta, paseable, comercial y cultural.

Su magnífico clima, su exquisita gastronomía y la cordialidad de sus gentes enamora a primera vista al foráneo, al que se le brinda la oportunidad de encontrar entre sus calles y plazas las huellas de los pueblos que a lo largo de siglos se han asentado en la ciudad más vieja de Occidente: desde Tartessos a los ingleses, pasando por los fenicios, los romanos y los árabes.

Esta ciudad, arquitectura de la luz por antonoma­sia, cuna de poetas, pintores y toreros, presume ade­más ante el mundo de contar con un rico y exclusivo patrimonio natural dentro de su propio término, que se adorna cada atardecer con las mejores puestas de sol. Su ubicación junto al Atlántico y cercana a Por­tugal, sus bullicioso casco histórico con más de 30 calles peatonales llenas de vida y comercio, su Mercado de Abastos y el sabor de su gastronomía inigualable, con productos que le dan fama en el mundo entero como el jamón o la gamba, justifican que quien la conozca quiera volver.

Algo tiene esta ciudad que enamora a quien la pisa.